jueves, 28 de abril de 2016

Agenda parroquial de la semana

¡Te necesito!

Quizá alguien piensa: no lo leo, que no quiero ayudar. Alguno dirá “cómo sea dinero no quiero dar más” otro pensará mientras no me pida mi tiempo, o quizá otro piensa “Yo menos leer en Misa” No es nada de esto, lo que pido es algo que cada año necesitamos por esta fecha, en realidad todo el año, pero ahora con más fuerza necesito vuestras oraciones pues cerca está ya el día de las Confirmaciones y ya estamos en la preparación final que tiene mucha importancia. Por eso lo que os pido es vuestra oración.

Primero porque el Espíritu Santo es un don de Dios, que se da nada menos que a sí mismo. Todo don hay que pedirlo como hizo la Virgen María con los apóstoles el día de Pentecostés. Deberíamos hacer una vigilia de oración la parroquia con este fin. Pero ya que no hay motivación para eso podemos acudir más a la adoración nocturna del próximo viernes con esta intención.

No es sólo que rezamos porque queremos ayudar a los jóvenes o adultos que se confirman, sino porque los que se confirman se incorporan como adultos en la fe a nuestra comunidad, es el último paso para ser cristianos, con la Confirmación, y más aún, con la comunión que reciban ya confirmados, concluyen su iniciación y ya pueden participar de la vida de la Iglesia en plenitud. Sin terminar la iniciación no pueden tomar ciertas responsabilidades como ser catequista, o padrino, o clavariesa, o para cualquier otra responsabilidad.

Además rezamos para que en estos días previos, en la convivencia de Confirmación, en las últimas catequesis, en la confesión por la que recibirán el perdón de los pecados, en la preparación de la celebración… Dios, con la ayuda de nuestra unánime oración, vaya abriendo sus corazones y despertando el deseo de la gracia de Dios. ¡Es tan grande lo que hace Dios! En especial os pedimos vuestra oración por la Convivencia, vienen todos y si tienen aquí, o el día de la confirmación, en la ceremonia, un verdadero encuentro con Dios eso puede marcar su vida, aunque el fruto no lo veamos inmediatamente.

Necesito vuestra oración para que se reciba el sacramento con verdadera devoción, creyendo en la acción de Dios, pues si es cierto que necesitamos la catequesis y el compromiso de los que se confirman, es mucho más lo que Dios da. En una despensa la catequesis y el compromiso sería como la estantería, la puerta… pero los alimentos son lo que Dios pone, que es lo determinante.

Vuestra oración para que la actitud de los que se confirman no sea para nada la de terminar con la Iglesia, sino con la de empezar. Nadie estudia las normas de circulación, se examina de teórico, ni hace prácticas en la autoescuela para después examinarse y cuando tiene el carnet de conducir ya nunca más coger el coche. Al contrario muchos están necesitando conducir y durante años y años llevaran encima ese carnet al volante. Nadie estudia mecánica para no tocar nunca más un coche. Debemos rezar para que comprendan que Confirmados al recibir la comunión, al comer el Cuerpo de Cristo reciben mucho más porque el Espíritu Santo actúa en ellos. Que al rezar Dios clama dentro de uno mismo “Abba Padre” y la oración surge con fuerza; que Confirmado puede uno comprender y ver a Dios en la Iglesia y anunciar a Cristo sin miedo al rechazo o la persecución, además iluminado por Él. Confirmado puedes discernir mejor la vocación a la que Dios te llama.

Sus oraciones hacen mucha falta para que estos que se confirman se comprometan en la Iglesia a ser piedras vivas y elijan con seriedad y responsabilidad, más aún, dándose cuenta que es una alegría que Dios nos permita colaborar con Él, a su lado, en la Iglesia que Dios mismo ha construido, que es el Cuerpo de Cristo que tuvo que morir para que nosotros vivamos y nos salvemos en Él, en la Iglesia que es nuestro barco. Cada uno podemos recordar nuestro compromiso de Confirmación y volverlo ofrecer a Dios. Ojalá y decidan servir a los demás en el coro, o como catequistas, o lectores, en la limpieza, como monitores del Junior, o portadores, visitando enfermos, participando en los grupos del Itinerario, en las cofradías…

Incluso no debemos dejar de rezar por los que no se confirman; no han querido completar su iniciación y no han venido a la catequesis, o por los que se han quedado en el camino y aún más por los que han decidido no confirmarse.

Por último rezar por los Catequistas para que recojan los frutos de sus desvelos y servicio a estos jóvenes y adultos, y por Don Arturo Ros, nuestro vicario episcopal que una vez más nos acompaña y nos trae esta gracia de Dios para nuestra parroquia, y lo hace con tanto cariño.

Arturo Javier García

Vuestro Párroco


San Rafael Arnáiz Barón

 (ZENIT – Madrid).- Nació en Burgos, España, el 9 de abril de 1911. Su inclinación a vivir por y para Dios fue manifiesta en la infancia. «¡Solo Dios llena el alma…, y la llena toda!», decía. En esa época dorada contrajo unas fiebres colibacilares. Cuando sanó, su padre, que había visto en la curación una intervención de María, lo consagró en Zaragoza a la Virgen del Pilar en el estío de 1922. Rafael no olvidó este hecho. «Honrando a la Virgen, amaremos más a Jesús; poniéndonos bajo su manto, comprenderemos mejor la misericordia divina». La enfermedad nunca le abandonaría.

Era elegante, sensible. También caprichoso y tendente a la vanidad. Poseía una brillante inteligencia, con predominio de la intuición, que le permitió sobresalir en los estudios aunque no los cuidara debidamente. Se estableció con la familia en Oviedo, y al término de su formación básica se matriculó en la Escuela Superior de Arquitectura de Madrid. Hizo grandes amistades porque era una persona entrañable y cercana en la que se percibía la huella de Dios. Estaba vinculado al Apostolado de la Oración, a la Adoración Nocturna y a la Congregación de María Inmaculada. A los 19 años visitó el monasterio cisterciense de San Isidro de Dueñas y le atrajo poderosamente. El 16 de enero de 1934 ingresó en él, dejando atrás las previsiones eventuales de un futuro espléndido, y las posibilidades que le ofrecía cotidianamente el bienestar de su hogar paterno.

Su ilusión por entregarse a Dios a través de una vida penitente y contemplativa era más fuerte que todo. «La verdadera felicidad se encuentra en Dios y solamente en Dios». No contaba con la presencia repentina de la diabetes, temible entonces por sus funestas consecuencias, que le obligó a abandonar la Trapa en tres ocasiones. Comprendió el sentido purificador del dolor: «Cuando me veo otra vez en el mundo, enfermo, separado del monasterio, y en la situación en que me encuentro… veo que me era necesario, que la lección que estoy aprendiendo es muy útil, pues mi corazón está muy apegado a las criaturas, y Dios quiere que lo desate para entregárselo a Él solo». Su experiencia personal le permitía alumbrar la vida de otras personas y conducirlas a Dios. A su tía María, duquesa de Maqueda, le aconsejaba en 1935: «Déjate hacer; sufre, pero sufre amándole, amándole mucho a través de la oscuridad, a pesar de la tempestad que parece el Señor te ha puesto, a pesar de no verle, ama el madero desnudo de la cruz […]. Llora, llora todo lo que puedas y sufre, pero a los pies de la cruz, y sufre amando a Dios ¡qué felicidad!… Cómo te quiere Dios, ya lo verás algún día muy cercano».

Su rica vida interior le había permitido conocer la estrecha simbiosis espiritual que existe entre el dolor y el gozo, experiencia que haya quien busca a Dios con purísimo corazón: «Muchas veces he pensado que el mayor consuelo es no tener ninguno; lo he pensado y lo he experimentado […]. Alguna vez he sentido en mi corazón pequeños latidos de amor a Dios… Ansias de Él y desprecio del mundo y de mí mismo. Alguna vez he sentido el consuelo enorme e inmenso de verme solo y abandonado en los brazos de Dios. Soledad con Dios. Nadie que no lo haya experimentado, lo puede saber, y yo no lo sé explicar. Pero solo sé decir que es un consuelo que solo se experimenta en el sufrir…, y en el sufrir solo… y con Dios, está la verdadera alegría». Sus sentimientos recuerdan a las vivencias místicas de Juan de la Cruz y de Teresa de Jesús: «Es un nada desear más que sufrir. Es un ansia muy grande de vivir y morir ignorado de los hombres y del mundo entero… Es un deseo grande de todo lo que es voluntad de Dios… Es no querer nada fuera de Él… Es querer y no querer. No sé, no me sé explicar… solo Dios me entiende…».

En este camino de perfección iba dejando atrás lastres que en otro tiempo le habían pesado: «Todo va cambiando en mi alma. Lo que antes me hacía sufrir…, ahora me es indiferente; en cambio, voy encontrando los repliegues en mi corazón que estaban escondidos, y que ahora salen a la luz […]. Lo que antes me humillaba, ahora casi me causa risa. Ya no me importa mi situación de Oblato […]. Veo que el último lugar es el mejor de todos; me alegro de no ser nada ni nadie, estoy encantado con mi enfermedad que me da motivos para padecer físicamente y moralmente…». El eje de su vida era Cristo: «Mi centro es Jesús, es su cruz». La conciencia de su indignidad le hacía decir: «He sido un gran pecador… Perdóname, Señor, lo que digo… Yo, Señor, nada quiero, nada me importa… solo Tú… No me hagas caso, Señor… soy un niño caprichoso. Pero Tú tienes la culpa, mi Dios… ¡si no me quisieras tanto!».

Resistiéndose a abandonar su vida religiosa, regresó al monasterio una cuarta vez. Tomó la decisión, aún cuando era realmente penosa y suponía un acto heroico para una situación como la suya, con una naturaleza débil que tenía que luchar contra la enfermedad. «Si lo que deseas es… mis sufrimientos, tómalos todos, Señor». Ofreció a Dios en holocausto su personal calvario, dejando brotar el potente caudal de su amor. De él quedan magistrales trazos en sus escritos, prolongación post mortem de su fecunda actividad apostólica. En ellos se detecta la finura y profundidad de esta alma delicada. «Solamente en el silencio se puede vivir, pero no en el silencio de palabras y de obras…, no; es otra cosa muy difícil de explicar… Es el silencio del que quiere mucho, mucho, y no sabe qué decir, ni qué pensar, ni qué desear, ni qué hacer… Solo Dios allá adentro, muy calladito, esperando, esperando, no sé…, es muy bueno el Señor».

Era un esteta que soñó volcar en la pintura la belleza del amor divino que selló su espíritu. Murió a consecuencia de un coma diabético el 26 de abril de 1938. Tenía 27 años. Sus restos yacen en el cementerio del monasterio. El 19 de agosto de 1989 Juan Pablo II, en la Jornada mundial de la juventud, lo propuso como modelo para los jóvenes. El 27 de septiembre de 1992 lo beatificó. Y Benedicto XVI lo canonizó el 11 de octubre de 2009.


AGENDA PARROQUIAL – AVISOS

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Liturgia de las Horas

Domingo V de Pascua- CI Semana del Salterio

-Peregrinacio a la Mare de Deu dels Desamparats

Sábado, 7 de Mayo a las 19,00 h. Desde Parroquia y después de la bendición de nuestro Párroco D. Arturo, saldrá un buen grupo de turisanos hacia Valencia. Llegada a la Virgen sobre las 3,30 h. de Domingo, para participar en la “Descuberta” y en la Santa Misa de “Infants”.

Hace 7 años que se inició esta caminata, unidos al grupo  que sale de Godelleta. Al principio, solo unas 4 o 5 personas y cada año ha ido creciendo el grupo. Por ello desde el año pasado se propusieron salir desde Turís y este año son ya más de 50 personas, que  están entronándose, desde el 5 de Abril. Como distintivo del grupo, llevaran todos una camiseta de la Virgen.

Invitamos a todos y esperamos se animen a participar en este evento en muestra de amor y gratitud a nuestra Madre la Virgen de los Desamparados.

Colecta para los pobres de Ucrania

Se ha recogido 1.439’88 Euros para este fin. Muchas gracias, que Dios os lo pague.

-Passada pel mantell  de La Mare de Déu

Domingo, 1 de Mayo a las 13,00 h. en la Ermita V.D.G.

Comunicado de la Falla “Les Cort”

-Durante dos semanas recogerá alimentos no perecederos para “El Cotolengo”

Días lunes y viernes de 18 a 20 h. en el Casal. Seamos solidarios y generosos.

-Caritas

Martes, 2: Acogida de 16,30 a 18 h.

-Itinerario Diocesano de Evangelización

Martes, 3: Grupo- C/ Beato Fernando, 65 - Evelia Ruiz. T. 3º

Miércoles, 4: Grupo Amelia Diana y Amparo González- Centro Cultural a las 17 h. T 3º

-Vida Ascendente

Jueves, 5: A las 17,30 h. en la sala de cáritas.

-Catequesis de Infancia

Viernes, 6: A las 16,00 h.  Catequesis 1º  en la Ermita.

Domingo, 8: Eucaristía a las 11 h. en la Ermita a continuación Catequesis.

-Juniors

Sábado, 30: A las 17 h. en la Ermita y Domingo a las 11,45 h. en la Iglesia.

-Confirmación

Domingo, 8: A las 12 h. Misa y a continuación catequesis.

Turnos,  6: de limpieza parroquial

Calles: Les Casetes, Medico Soler.

Responsables: Teresa González y Ana Camañez  


INTENCIONES DE MISA

Del 2 al 8 de Mayo 2016

-Lunes, 2: San Atanasio Ob. y Doctor

18,30 h. Santo. Rosario

19,00 h. Santa Misa: Suf. María González González.

-Martes, 3: San Felipe y Santiago –Apostole- Fiesta.

18,30 h. Santo Rosario

19,00 h. Santa Misa: Suf. Juan Antonio Muñoz Nogueroles.

-Miércoles, 4

18,30 h. Santo. Rosario

19,00 h. Santa Misa.

-Jueves, 5

18,30 h. Santo Rosario 

 9,00 h. Santa Misa y Exposición Stmo.

-Viernes, 6

9,00 h. Santa Misa en la Ermita V.D.G.

Suf. Teresa Pérez Picó. Suf. Emilio Giner Iranzo. Suf. Dolores Collado Palmero y Vicenta Palmero Lozano.

-Sábado, 7

19,15 h. Sabatina

19,30 h. Santa Misa Vespertina de la Ascensión del Señor

Suf. Vicente Tarín Herrera y Anita Soler Crespo. Suf. Teresa Tarín Soler, Anita Tarín y su hijo Enrique. Suf. Fausto Añon, Isabel Vicente y su hijo Miguel. Suf. José Ibáñez Peydro y difuntos de la familia. Suf. María Escoto, Luis Benaches y José Crespo. En acción de gracias de una persona devota.

-Domingo, 8:

9,00 h. Santa Misa La Ascensión del Señor - Festividad de la Virgen de los Desamparados

12,00 h Santa Misa-Pro-Populo
 


miércoles, 27 de abril de 2016

La Real Orden de Caballeros del Puig bendice la Cruz de la Misericordia como recuerdo del año jubilar convocado por el Papa


Turís va a ser partícipe el próximo domingo 1 de mayo de la bendición de la Cruz de la Misericordia erigida por la Real Orden de Caballeros de Santa María del Puig en una parcela de la localidad vecina de Alborache. Concretamente en la partida Los Fustales.
El acto será presidido por Monseñor Don Vicente Fontestad, Vicario General de Valencia, y tendrá lugar a las 11:00h al pie de la misma Cruz, con asistencia de autoridades religiosas y municipales de ambas poblaciones. Seguidamente, a las 12:00 horas se celebrará la Eucaristía en la Iglesia de la Natividad de Nuestra Señora de Turís.
Miguel Jover, Gran Canciller de la Real Orden, explica cómo surgió la iniciativa: “Uno de nuestros hermanos, propietario de la parcela donde se ha construido la Cruz, nos comentó en su día que tenía en mente este proyecto. Cuando nos lo comentó, la orden lo hizo suyo y nos pusimos manos a la obra”.
“La gigantesca mole de hormigón representa una oración de piedra que se alza en el centro geográfico del Reino de Valencia como testimonio y afirmación de Nuestro Señor Jesucristo en el Año Jubilar de la Misericordia convocado por el Papa Francisco, que en Valencia coincide gratamente con el Año Jubilar del Santo Cáliz”, añade el Canciller de la Orden.
El monumento está situado a unos doscientos metros de la carretera que une Alborache y Turís, a medio camino entre ambas poblaciones, en lo alto de una colina desde la que ambas se divisan junto a  Macastre, Yátova y Buñol. Es una cruz blanca, estilizada (12 metros de altura, 5 m de envergadura y 0.5 m de sección), de imagen muy espiritual, que arranca del centro de un altar (2.5 x 1.5 x 1 m) y con ambas caras foto-luminiscentes. 
Pero más allá de todas estas medidas y de que constituyan una bella y sencilla manifestación física de la fe cristiana, Miguel Jover destaca que “lo más importante de esta cruz es su esencia, su significado, y cuanto de espiritualidad lleva dentro de sí, elevada a Dios con amor y agradecimiento por su compasión con nosotros”.
“No se trata de un monumento para ser curioseado, ni visitado, ni hasta tal vez profanado”, comenta el Gran Canciller de la Real Orden del Puig. “Se trata de que Él, nuestro capitán y hermano mayor, tenga patente testimonio grupal de quienes le afirman, y sirva además para que, en lontananza, alguna que otra persona de buena voluntad recapacite y reconozca que gracias a esa cruz, a quien murió en ella, todos hemos obtenido su misericordia”.